sábado, 21 de noviembre de 2020

¡VIDA!

 

SABADO XXXIII ORDINARIO "A" 


Ap. 11, 4-12         Sal 143              Lc. 20, 27-40

 

Sin poder realizar las actividades que estábamos acostumbrados. Limitados. Encerrados. Y de cierto modo, amenazados de muerte. Así podemos sentirnos en estos tiempos tan duros de pandemia. Y directa o indirectamente, esta experiencia nos ha hecho voltear a un acontecimiento: La muerte. 

Algunos han experimentado la muerte de un amigo, o la muerte de algún conocido. Otros la muerte de un familiar, o alguien muy cercano. Otros han estado enfermos, han sentido de cerca la muerte. Pareciera que la muerte nos grita: "¡Veme aquí estoy!", sentimos que la muerte nos acecha como el depredador acecha a su presa; sentimos que es turno de la muerte para entrar en escena, en esta obra que llamamos vida. 

¡Pero no es así! No es la muerte quien nos grita, ni es la muerte quien nos habla. En estos tiempos lo que nos grita es LA VIDA. Así es, la vida nos grita con mayor intensidad: "Aquí estoy".

Lo que llamamos muerte, no es más que un paso, un instante, que divide a la vida de la Vida (con mayúsculas).  Pongamos un ejemplo, si alguien se va de vacaciones a otro país su objetivo, su pensamiento, su mirada esta en el país que visitará, no en la frontera. 

En este caso el país de origen será la vida (la vida terrena); el país que se visitará La Vida Eterna; y la frontera: la muerte. Así pues quien se va de vacaciones, sabe que tiene que pasar por la frontera, y se preocupa, porque puede ser un trámite pesado, hay que tener listos los papeles necesarios, quizá haya que pasar por algún tipo de revisión, quizá nos hagan algunas preguntas. Puede ser fastidiosa la frontera. Pero no se queda ahí, su destino no es quedarse en la frontera, a pesar de que el pasar por ella, es requisito necesario para llegar al destino. 

Cuando esa persona regresa comparte la experiencia de visitar otro país muy probablemente platicará de los lugares que ha visitado, de la gente, de la cultura, de tantas cosas, pero no platica de los tramites que realizó en la frontera (o si lo hace, no será lo central). 

Y muchas veces nosotros, nos centramos mucho en la frontera. Hablamos de la muerte como si fuera nuestro destino, ¡NO! nuestro destino es la Vida. 

Es por eso que el día de hoy el Señor nos invita a ver la Vida, hablar de la Vida, y esa vida que está más allá de este mundo. Se que no es fácil. Cristo sufrió al pasar por la frontera de la muerte en la Cruz, sufrió también con la partida de su amigo Lázaro. ¿Quien no ha derramado lágrimas por la partida de un ser querido? Claro que es difícil y doloroso. Sin embargo, el Señor nos recuerda que ese dolor se puede transformar el alegría y gozo. Si creemos en él y si creemos en sus promesas.

Es doloroso saber que no podré ver a esa persona tan especia, pero ¡Que alegría saber que esta vivo!; Es doloroso no poder escuchar su voz, pero ¡Que alegría saber puedo seguir hablándole a través de la oración!; Es doloroso no poder sentir su abrazo, pero ¡Que consuelo saber que algún día podre volver a estrecharlo en mis brazos! 

 El paso por la muerte es un requisito, pero nuestro destino siempre es Dios. Ahí estamos llamados. Y aunque duela, debemos aprender a platicar de esa vida, de nuestro destino, de nuestro viaje. Porque entonces aquello que llamamos muerte cobrará un sentido distinto, el dolor no será tan pesado y la tristeza no será quien nos venza. El día de hoy recordamos que "Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven"

Por eso si has experimentado el tener que ver partir a alguien, o si por el peso de las circunstancias empieza a apoderarse el miedo a la muerte, no dudes en acudir al Señor, repite todos los días lo que respondíamos en el Salmo: "Bendito sea el Señor, mi fortaleza."

 

Alberto, pbro.

 

 




4 comentarios:

  1. ¡Vaya! Jamas lo habia visto de esa forma, increible Padre, siempre con una perspectiva diferente, que por ese simple hecho renueva las ideas 👏

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    1. Que Honor que Mariana de Cumbres visite mi Blog... Todos los que vean este comentario vayan y lean el Blog de Mariana. Alta recomendación!!!!

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  2. "Bendito sea el Señor, mi fortaleza." gracias por su compartir Pater 🙏

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  3. Increíble Padre, nunca lo había visto desde esta forma.

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