viernes, 15 de mayo de 2020

Viernes V de Pascua "A". San Isidro Labrador. ...::: DEMOS FRUTO :::...

DEMOS FRUTO.
***SAN ISIDRO LABRADOR***

VIERNES V DE PASCUA "A"


Hch. 15, 22-31         Sal 56              Jn. 15, 12-17


Antioquia, Siria y Cilicia recibieron una carta de parte de los apóstoles, diciendo que no les iban a dar muchas exigencias, con que se alejaran de la fornicación y de no comer lo inmolado a los ídolos, con eso hacían bien.

¿Por qué pareciera que a unas comunidades les exigen más y a otras menos?, bueno pues porque no todas tienen el mismo proceso, no todas tienen la misma edad en la fe. Muchas veces nos enojamos porque escuchamos decir: "el sacerdote, a fulatino lo regañó por tal cosa y a sutanito no le dijo nada". ¿Favoritismo? ¿El padre no es justo?, No, lo que pasa es que la labor del pastor, es exigirte a cada uno según su caminar.

No se le puede exigir lo mismo a alguien que ya lleva, por ejemplo, 5 años cerca de la Iglesia, a uno que lleva solo unos meses. Obviamente entre más cerca estamos del Señor, más se nos exige. Lo vemos en los apóstoles, entre más avanzan en su caminar de la Fe, más exigente y duro es el caminar.

No podemos conformarnos a vivir nuestra fe de la misma manera que cuando comenzamos. No queramos exigir un fruto que no coincide con nuestro esfuerzo. Cada día se vuelve más exigente porque el Señor nos "ha destinado para que vayamos y demos fruto y nuestro fruto permanezca". Tengamos la certeza de que si Jesús nos exige es porque sabe que podemos, al fin y al cabo "no fuimos nosotros los que lo hemos elegido, sino Él quien nos ha elegido a nosotros" Él sabe perfectamente de que somos capaces.

Confiemos en el buen criterio del Maestro, si en este momento de nuestra vida estamos pasando por momentos difíciles y sentimos que no podemos más, tengamos la certeza de que es Jesús quien ha encontrado en nosotros las capacidades para seguir en esta misión. Tengamos la confianza de que aún con las dificultades que podamos estar viviendo podemos dar fruto que permanezca.


Alberto, pbro.

1 comentario:

  1. Que el Señor me conceda mantenerme firme ante las tribulaciones, sabiendo que su exigencias no son para hacer más pesada mi vids, sino para asegurarme la vida eterna.

    Muchas gracias, padre Alberto. Dios bendiga siempre su ministerio.

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