TRABAJO Y FAMILIA.
VIERNES III PASCUA "A"
Hch. 9, 1-20 Sal 116 Jn. 6, 52-59
"¿De donde le vienen esos poderes?" Es algo que todos quisiéramos saber porque en el fondo lo que deseamos es poder acceder a los mismos poderes que tiene Cristo. A todos nos impresiona la persona de Jesús, también a las personas que nos cuenta el evangelista y por eso se preguntaban cual era la procedencia de tan extraordinarios dones. Pero sin darse cuenta, en sus mismas preguntas estaban las respuestas.
El problema es que probablemente creían que esos poderes le venían a Jesús, de algún lugar mágico, secreto... siempre creemos que el éxito, la grandeza, el poder esta en algún lugar místico y la verdad es que no. Ellos se preguntaban de donde le venían esos poderes, pero las siguientes preguntas develaron el secreto: "¿no es éste el hijo del carpintero?" ¿no conocemos a su familia?, para ellos era inconcebible que un obrero y hombre de familia tuviera esos poderes. Pero esa es precisamente la fuente de su poder.
Muchas veces queremos encontrar la felicidad, el bienestar, la grandeza por todos lados, pero pocas veces nos atrevemos a buscarlos en el trabajo y en la familia que es donde verdaderamente están. Al contrario, lamentablemente, muchas veces es de lo que más nos quejamos.
Vemos que Jesús era un hombre que sabía trabajar y un hombre que convivía con su familia, y los demás se daban cuenta de ello.
Es por eso que el día de hoy pedimos para que todos aquellos que cuentan con un trabajo, puedan descubrir en él un motivo de alegría, y agradecimiento, y que aquellos que no lo tienen puedan, con nuestra ayuda y la ayuda de nuestro buen Dios, encontrar uno digno.
Y a todos el Señor nos conceda descubrir la fuente del poder, de la felicidad en nuestra familia y nuestro trabajo.
Alberto, pbro.
Muy buena reflexión Padre! 😁👏
ResponderEliminarQue por intersección de San José Obrero, podamos descubrirnos llenos de la Luz de Cristo y ser instrumentos dóciles de su Evangelio.
ResponderEliminarGracias, Padre Alberto, por sus palabras. Dios lo llene de sus bendiciones