YO LO HARÉ.
LUNES IV PASCUA SANTOS FELIPE Y SANTIAGO APÓSTOLES "A"
1 Cor. 15, 1-8 Sal 18 Jn. 14, 6-14
"Cualquier cosa que pidan en mi nombre, yo lo haré..." y lo vuelve a repetir: "Yo haré cualquier cosa que me pidan en mi nombre". Conozco a ciento de personas que podrían decir que no es verdad: "No he obtenido lo que le he pedido a Jesús". Si nos ponemos a preguntar, yo creo, que encontraremos miles, millones de estos casos.
¿Cómo es que Jesús se atrevió ha decir estas palabras?, ¿por qué nos hizo esta promesa, si parece, que no es cierta?.
Bueno, primero que nada hay que preguntarnos, ¿a quién van dirigidas estas palabras? quizá me esté apropiando unas palabras que no son para mi. ¡Pero, Jesús habla para TODOS!, podría alegar alguien. Es cierto, pero no. Jesús habla para todos, invita a todos a seguirlo, a confiar en él, a aprender de él, a imitarlo a él, a amarlo, etc. Definitivamente esas invitaciones son para todas las personas sean quienes sean. Pero hay promesas que son solo para aquellos que se atrevan a seguirlo. "no todo el que me diga Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos" (Mt 7, 21-23) "Y todo el que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos o tierras por mi nombre, recibirá cien veces más" (Mt 19, 29) "El que no carga su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo." (Lc 14, 27).
Es decir, quien se atreve a seguirlo verdaderamente recibirá todo de parte del Señor. Por eso el apóstol San Pablo en la primer lectura nos recuerda hablando del Evangelio: "Ustedes lo aceptaron en el cual están firmes. Este Evangelio los salvará si lo cumplen tal y como yo lo prediqué".
San Pablo nos está diciendo que es verdad que podemos acceder a las promesas del Señor, pero que debemos Aceptar, estar Firmes y Cumplir Tal Cual el Evangelio.
Entonces, nos corresponde ser muy Honestos con nosotros mismos. ¿Que tato acepto el Evangelio? ¿Que tanto cumplo TODOS los mandamientos del Señor? ¿Que tanto vivo la totalidad del Evangelio?
El Señor como Él mismo lo dice, está dispuesta a darnos TODO si nosotros cumplimos TODO. No se entienda esto como si se hiciera una compra-venta con Él, claramente el Señor siempre está dispuesto a dar más, mucho más de lo que podríamos merecer, pero eso no quita que sea un Dios justo y que reparta a cada uno según sus propias capacidades: "A cada cual, de acuerdo con su capacidad, le confió una cantidad de
dinero: a uno le entregó cinco talentos; a otro, dos; y a otro, uno". (Mt 25, 15)
Esa promesa es para ti, es para mi, es para TODOS, pero también nos corresponde a ejemplo de Felipe y Santiago, el entregar nuestra vida a Jesús, en el amor, en el servicio, en el perdón.
Que cada uno de nosotros lleguemos a experimentar la bondad del Señor, al entregarle todo lo que somos, tenemos y hacemos.
Alberto, pbro.
Muchas gracias, padre Alberto: que aprendamos a pedirle a Dios lo que es esencial de la santidad.
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